Querido Diego:

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Querido Diego: Estos momentos quedaron para siempre marcados a fuego en mi alma. El primero porque te vi caminando a la horca del imperio que intentó cortarte las piernas, te vi llorar y jurar por tus hijas que te levantantarías intacto. Lo hiciste. Tres años más tarde te vi con mi viejo desde la popular de la Bombonera errar un penal contra River pero el Cani agarró el rebote y corriste a besarlo ante la mirada de los que se llenaban la boca criticándote y deseándote el mal. Los mismos que intentaron entregarte y hoy la siguen chupando. Posiblemente ese día mi viejo no se sorprendió tanto porque lo habías marcado para siempre una década antes dejando bien alto y a la vista del poder que se puede nacer en el barrio, conquistar el mundo y volver al barrio caminando. Seguir siendo el mismo. Gracias por equivocarte, por caerte y por levantarte, gracias por enseñarnos a ser mejores argentinos y repetirnos que nunca debemos callar lo que sentimos. Feliz cumpleaños. Te amamos.

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Exploramos las letras y la música para tener consecuencias, nada de esto tendría sentido de manera abstracta.

Una vida dedicada al Blues, a la música, a lo romántico de recorrer el camino

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