Mientras un inventor está de gira.

Se echó en el hombro el montgomery que usaba para las ocasiones especiales y se dirigió al espejo donde encontró un hombre exitoso, un hombre que había logrado sus propias metas, sin dinero pero con el alma disfrutando dentro de una salsa que se cocinaba a fuego lento en su alma. En pocos minutos debía dirigirse al aeropuerto para regresar a su ciudad, más puntualmente a su hogar, donde lo esperaba su pequeño hijo y su mujer. Su anhelo se vio satisfecho al terminar la cuarta gira en el año o viaje de negocios – como le decía a su mujer para que lo tome un poco más en serio -… Un tiempo atrás había logrado dejar su trabajo de quince años en la empresa de su suegro para dedicarse a su lado de inventor que comenzaba a dar frutos aunque no suficientes para alimentar y vestir correctamente a su familia, pero él sentía un orgullo enorme. Continúa leyendo Mientras un inventor está de gira.