Un cielo amarillo

Mientras escribo esto un cielo poco familiar se pone amarillo. Todo lo que mis ojos pueden alcanzar a ver se tiñe de ese amarillento extraño que nunca antes vi. El cielo de España toma el color central de su bandera como queriendo decir algo pero el rojo no se encuentra en la poesía sino en el silencio de las calles abandonadas que solo se ve interrumpido por alguna sirena que no sé identificar a qué corresponde o algún helicóptero que vuela mucho más bajo de lo habitual. Continúa leyendo Un cielo amarillo

Reflexión entre dos mundos

Vuelvo caminando cansado de pelear, no es una sensación nueva sino todo lo contrario, una sensación que aparece a menudo en los momentos que siento a pelear sinónimo de en vano. Camino por la calle Avellaneda que sintió mis pasos infinitas veces desde aquellas primeras tardes cuando era un niño al que mi vieja llevaba de la mano cual barrilete con revire caprichoso. -Siempre haciendo la contra. Sigue repitiendo. Continúa leyendo Reflexión entre dos mundos

Ella contra el ejército que pelea por la prohibición del uso del sentido común

Mucho tiempo pasó sin sentarme a escribir, tal vez por estar inmerso en mi mundo y mis tareas que cada día son más grandes pero también me resultan más cotidianas. ¿Cómo sería haber cumplido de adulto los objetivos que un niño se planteó? Rutinario, normal, así resultó. No hubo nada en este tiempo que vibre en mi pecho y suba hasta la garganta con la necesidad de ser gritado con la fuerza de la libertad como antes sucedía a diario. Esa misteriosa fuerza que no pudieron detener ni los ejércitos mercenarios más grandes de la historia. Continúa leyendo Ella contra el ejército que pelea por la prohibición del uso del sentido común

Mientras un inventor está de gira.

Se echó en el hombro el montgomery que usaba para las ocasiones especiales y se dirigió al espejo donde encontró un hombre exitoso, un hombre que había logrado sus propias metas, sin dinero pero con el alma disfrutando dentro de una salsa que se cocinaba a fuego lento en su alma. En pocos minutos debía dirigirse al aeropuerto para regresar a su ciudad, más puntualmente a su hogar, donde lo esperaba su pequeño hijo y su mujer. Su anhelo se vio satisfecho al terminar la cuarta gira en el año o viaje de negocios – como le decía a su mujer para que lo tome un poco más en serio -… Un tiempo atrás había logrado dejar su trabajo de quince años en la empresa de su suegro para dedicarse a su lado de inventor que comenzaba a dar frutos aunque no suficientes para alimentar y vestir correctamente a su familia, pero él sentía un orgullo enorme. Continúa leyendo Mientras un inventor está de gira.